La multicampeona nacional del Mundo Fitness habló con Epa! sobre su vida amorosa.
En su cuenta de instagram, Graciela contó que constantemente recibe comentarios sobre su vida amorosa, donde le sugieren que debería casarse “para no quedarse sola”. En comunicación con Epa!, Graciela lamentó que la soledad esté tan mal vista, además declaró que hace bastante tiempo decidió cerrarle las puertas al amor ya que aprendió que el matrimonio es un constante tira y afloje, una negociación de paz constante.

“No sé porque se preocupan, me dicen que tengo que volver a casarme y que ya estoy “vieja” y no debo quedarme sola, como si fuera una obligación estar acompañada. Soy divorciada y puedo decir que estar casada requiere demasiada energía, dentro de un matrimonio siempre hay que negociar la paz, callar cuando no es momento pero tenés ganas de decir de todo, ante una situación de discusiones, debemos ser sabias, para apagar la mala energía que nace de una fricción, por pequeña que sea”, dijo Graciela en comunicación con nuestra redacción.

Ni romances cortos ni largo, Graciela dejó en claro que es una persona con una educación bastante puntual. Si bien actualmente no tiene mucho significado ni futuro, la atleta dijo que para ella, el noviazgo es una etapa crucial, “dicen que no se debe decir “nunca digas nunca” pero, estoy segura que ésa puerta la tengo cerrada, soy a la antigua, no soy de relaciones ocasionales, noviazgo tampoco y extensos menos, el noviazgo es para conocerse un poco más, saber que le gusta al otro y que el otro conozca de tus gustos y de tus valores y principios”.

Graciela reflexionó sobre cómo actualmente se manejan las relaciones, “estamos en un mundo en que es más fácil encontrar “sexo”, que el amor en toda su extensión por eso hay tantos jóvenes fracasando en el matrimonio. Se perdió mucho la esencia de familia, el matrimonio es una carga de mucha responsabilidad, donde tenés que derribar conceptos errados, donde ya no se lucha por mantenerse unidos, al menor disgusto, una separación, y si hay hijos de por medio, deambulan entre novios y novias ocasionales de sus padres“.

“Hoy mi vida se centra en mi profesión, mi casa, y mi espacio, amo estar sola, ver una buena película o salir a tomar un café con amigas, que casi no tengo, o con mis primas, los domingos voy a la iglesia, y una vez a la semana mi grupo bíblico, no debo explicaciones a nadie, me centro en lo que me hace bien, mi paz no es negociable. No hay una ley que diga que tenés que estar en pareja, más de 30 Años trabajando con mujeres y ya ví y escuché de todo, una entrenadora es una suerte de oyente y puedo decir que muchas “aguantan” por comodidad pero no se sienten completas, insisto, soledad no es estar solos, es estar vacíos, y no es mi caso“.
Si bien no faltan candidatos, piropos en redes e invitaciones para tomar un café, Graciela dijo que ninguno vale la pena como para negociar la increíble paz que siente en esta etapa de su vida, “me escriben muchos en redes, me tiran piropos, me invitan a tomar un café, muchos jóvenes entre ellos que no se que tienen con las mujeres grandes por eso también aclaré en mis redes que no soy asalta cunas, en el gimnasio recibo flores, chocolates pero son gestos que no me suman, agradezco pero no estoy disponible, nada ni nadie me mueve el piso, mi paz no se negocia”, finalizó.
















