Nati Sosa Jovellanos conversó con Epa! tras ser manoseada durante una cobertura

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La periodista conversó con Epa! luego de la desagradable situación.

Nati Sosa Jovellanos vivió un duro episodio mientras realizaba una cobertura, la actriz fue manoseada por un hombre mientras ella se encontraba en vivo para Radio Ñanduti. En comunicación con Epa!, dio detalles sobre lo ocurrido y las medidas que piensa tomar.

Nati nos contó que se encontraba en la previa del encuentro entre Cerro Porteño y Palmeiras con miras a los octavos de final Conmebol Libertadores, específicamente en la famosa “Quinta Avenida” de Asunción cuando se le acercaron un grupo de hinchas de Cerro Porteño, un hombre se metió entre estos y la manoseó, “En un momento determinado, aparece un hombre en medio de esa multitud y aprovecha justamente ese contexto para manosearme“, dijo Nati resaltando que está acostumbrada a cierta cercanía con los fanáticos de diferentes equipos.

Mi primera reacción fue inmediata, de defensa personal”, siguió Nati poniendo en palabras lo que sintió en ese momento y la poca reacción que logró tener en medio de la impotencia de ser manoseada, “sentí una agresión y reaccioné al instante, inicialmente me fui hacia una persona que no había sido, pero ese mismo chico me señaló quién era el hombre que estaba huyendo, fui detrás de él y pude alcanzarlo“.

Nati identificó a su agresor, aseguró que no formaba parte de los hinchas con los que ella suele coincidir en estos enlaces y que al percatarse de la situación, entre varios corrieron para ayudarla a alcanzar al hombre, “mirando las imágenes de las cámaras, pudimos corroborar que efectivamente era esa persona: un hombre que tenía un saco verde y un kepi, algo que para mí es muy importante aclarar es que él no formaba parte del grupo de barras con el que yo estaba trabajando, al contrario, ellos me cuidaron, reaccionaron conmigo y también fueron detrás de esta persona”.

La locutora de la Rock and Pop no piensa dejar esta situación como una simple anécdota laboral, “después de mi reacción pudimos identificar visualmente a la persona que se propasó conmigo y ahora estamos recabando todas las imágenes, fotografías y videos posibles para tener absolutamente todo documentado, pretendo llegar hasta las últimas instancias que correspondan, no quiero que esto quede solamente como “un episodio que ocurrió en una cancha” o como una anécdota viral, hubo una agresión y la persona responsable tiene que responder por sus actos, voy a hacer todo lo que esté a mi alcance para que sea plenamente identificada y para que esto tenga las consecuencias que correspondan.

En sus diez años de cobertura en el área de deportes, fue la primera vez que la periodista pasó por un episodio de este tipo, “es la primera vez que me pasa y eso también me parece importante decirlo, hace aproximadamente diez años que trabajo dentro del fútbol. Estuve con hinchadas, barras, en previas, canchas, viajes, festejos, lugares que muchas personas incluso podrían considerar peligrosos, y jamás nadie me había faltado el respeto de esta manera, jamás me habían manoseado ni se habían propasado conmigo. Por eso tampoco quiero que se generalice ni que se responsabilice a toda una hinchada. La responsabilidad acá es individual. Fue una persona determinada la que decidió cometer esa agresión. No puedo señalar a los barras de Cerro Porteño porque justamente ellos estaban conmigo, me cuidaron y reaccionaron ante lo sucedido. Y durante todos estos años tampoco tuve este tipo de problemas con hinchas de otros clubes”.

“Vengo justamente de cubrir un Mundial, estando entre multitudes, con hinchas de distintos países y nunca viví una situación como esta. Mi preocupación cuando voy a hacer una cobertura debería ser hacer bien mi trabajo no estar pensando permanentemente en que alguien puede tocar mi cuerpo sin mi consentimiento”, remarcó.

Lejos de desanimarla, Nati cree que este momento fortalece su convicción y sus ganas de seguir trabajando “y no quiero que esta experiencia cambie eso ni que me genere miedo para hacer mi trabajo. Al contrario: me deja la convicción de que tengo que seguir trabajando, quizás estar todavía más atenta y preparada, pero sin aceptar que la solución sea que una mujer tenga que esconderse, alejarse o dejar de ocupar determinados espacios para no ser agredida. Creo que todavía tenemos muchísimo que educar como sociedad. También tenemos que denunciar y exigir que este tipo de comportamientos tengan consecuencias”.

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