La serie le dedicó un capítulo especial al arresto de Moria en Paraguay.
La plataforma Netflix estrenó una bioserie sobre la vedette Moria Casán, llevando a la ficción sus momentos televisivos más icónicos con ciertos detalles del “detrás” de la diva, pero el capítulo más novedoso en realidad podría ser en el que recrean su paso por la cárcel del Buen Pastor, el episodio está cargado de pequeños guiños hacia la cultura paraguaya y es presentado como una especie de “punto de quiebre” en el que Moria reflexionó sobre su vida mientras era agasajada por las internas y era testigo de una realidad que, tal vez jamás pensó vivirla en carne propia.
Como parte de la ficción, la serie presenta a la cárcel paraguaya como un convento modesto, con pocas comodidades pero acogedor. Moria pasa sus días con todas las reclusas admirándola, llenándola de regalos, entreteniéndola con clases de guaraní, consiguiéndole un celular de manera clandestina para conversar con su hija, lo que derivó en el famoso meme donde se la ve con una bata blanca usando un teléfono en su celda.

El episodio es un constante homenaje a la hospitalidad del paraguayo y a una calidez que hicieron que Moria “pise tierra”, el cierre se centra en la cena final de la artista junto a todas las reclusas anunciando entre lágrimas y abrazos interminables que sería su última noche en el lugar, todas terminan bailando una versión en Guaraní de la canción “A mi manera”. Otro momento bastante curioso del capítulo tiene que ver con que la actriz decide practicar la autosatisfacción en su celda, según dan a entender, motivada por la atención y revuelo que generaba entre sus compañeras de prisión, es decir, impresionada por su fama.
En el 2012, llegó a nuestro país con el espectáculo “Moria Fashion Show”, donde lució un collar tipo gargantilla más unos juegos de aros que desaparecieron una vez terminado el show, hecho que fue denunciado por el propietario de las joyas. Moria quedó detenida en la Comisaria de Mujeres por casi 48 horas, fue liberada bajo fianza con el compromiso de comparecer cuando la investigación lo requiera, Moria volvió a su país, pero no cumplió con los llamados de la justicia paraguaya por lo que emitieron una orden de captura internacional en su contra.

En el 2015, Moria vuelve a Paraguay para enfrentar la investigación, fue detenida en el Aeropuerto Silvio Pettirossi, derivada a la Comisaria Metropolitana de Mujeres donde pasó unos días antes de comparecer ante la fiscal que ordenó su traslado inmediato al Buen Pastor, en medio de las requisas encuentraron entre sus pertenencias 1,6 gramos de cocaína. En consecuencia, le abrieron una causa por “Tenencia ilegal de sustancias estupefacientes” lo que alargó su estadía en la cárcel mientras le realizaban exámenes toxicológicos, psicológicos y más para comprobar lo que alegaba su defensa, adicción más uso medicinal. Finalmente, Moria fue liberada el 23 de diciembre luego de 9 días de permanencia en el reclusorio.


















