Como un preludio de lo que se venía, Carmiña lucía una corona de espinas mientras la producción de Gran Hermano la crucificaba en vivo.
Carmiña vivió uno de los momentos más humillantes de la televisión argentina, la periodista se presentó al repechaje de Gran Hermano tras ser expulsada en marzo de este año. Solo los dos participantes con mayor voto lograban reingresar a la casa, en ese sentido, Carmiña quedó en tercer lugar.
La situación escena estuvo completamente calculada, cuando dan a conocer el resultado de las votaciones, que dejaba tercera a Carmiña, el propio Gran Hermano toma intervención con un discurso pre armado, donde señalaba a Carmiña como la participante que protagonizó el hecho más lamentable en la historia del reality, recordó sus dichos racistas, sus eternas disculpas públicas y la reconciliación con Mavinga para luego, anunciarle que debido a que se subsanó el escándalo tenía un “pase especial” para ella pero que no dependía de él dárselo, Gran Hermano (producción) le pidió en vivo a Mavinga que decida si Carmiña, ingreso o no a la casa.
El rostro de la periodista en primer plano lo decía todo, desorientada, atónica, con mucho y nada que decir a la vez, el momento fue extendido hasta que Santiago del Moro, conductor, le pregunta a Mavigna si quiere que Carmiña ingreso o no a la casa, a diferencia de sus otros compañeros que quedaron eliminados, el programa no le dio a Carmiña la posibilidad de ejercer alguna defensa o agradecimiento.
Mirá el momento.
















