El tiktoker calienta la pantalla de la televisión paraguaya.
Esta semana, Francesco Canatta debutó como participante de “Baila Conmigo”. El creador de contenido que suma más de 100.000.000 de interacciones mensuales en sus redes sociales, le dio un empuje gigantesco a un formato que en sus años dorados, era el encargado de impulsar o consagrar a las figuras del espectáculo. El fenómeno quedó en evidencia cuando el martes 25 de agosto, Telefuturo marcó un pico histórico en stream con más 40.000 espectadores conectados en YouTube. El contraste el resto de la semana fue abrupto, los siguientes días estos números se desplomaron por debajo los 1.000 usuarios, sosteniendo un promedio general de 3.000 conectados, para luego registrar un último repunte ayer de 7.000 espectadores con la presencia de otro tiktoker.
De igual manera, los números de Francesco no significan que tenga una fama absoluta, podría ser simplemente el fruto de un nicho que tiene una intensa interacción con su contenido o presencia ocasional en diferentes algoritmos de usuarios que lo ven, pero no terminan de registrarlo. Es por esto, que en esta nota te contamos algunos detalles que no sabíamos sobre el participante que le suma o, le construye número al canal mas visto del país.

Franceso Canatta logra notoriedad en redes sociales cuando mientras esperaba ser atendido en un banco, quiso servirse un “Mocaccino”, al percatarse que se agotó, le consultó al guardia si podía reponer el café, el personal se negó, Canatta reaccionó furioso, grabó un video donde escrachaba al seguridad por no darle “un mocaccino” y esto le dio su primer mote “Mocaccino”.
En una de las entrevista que dio, Francesco reveló que su camino en el mundo de las adicciones comenzó cuando en los vestuarios del Rugby, le ofrecieron consumir marihuana, desde entonces probó todo tipo de estupefacientes. Canatta tenía una vida laboral corporativa, primeramente fue funcionario de alto rango de una telefonía, luego de un banco, donde llegó a su ruina total al ser descubierto en un millonario desfalco que lo llevó a enfrentar procesos judiciales para no ser llevado a prisión. En ese contexto, Francesco asegura que el robó más mucho más allá de sus adicciones ya que desde pequeño tuvo fascinación por “tomar lo ajeno”, “yo soy cleptómano desde chico”, contó confirmando que alguna vez, se dedicó a robar minimercados.
Te dejamos la entrevista.






















